La iglesia de San Polo ya es Bien de Interés Cultural

Salamanca suma un nuevo elemento a su ya amplio patrimonio histórico. La Iglesia de San Polo ha sido declarada oficialmente Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento, tras la aprobación del Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León.
La iglesia de San Polo constituye un ejemplo singular de arquitectura románica de ladrillo o románico-mudéjar, una tipología poco frecuente en Salamanca. De hecho, según destacan los especialistas, es prácticamente el único ejemplo de este estilo en la ciudad junto con la muy transformada iglesia de Santiago del Arrabal.
El templo original estaba formado por tres naves con triple cabecera, y a lo largo de los siglos fue objeto de diversas intervenciones. Una de las más relevantes se produjo en 1529, cuando se levantó una torre y se reformó la fachada oeste, que llegó a albergar alrededor de una treintena de esculturas.
Hoy en día se conservan elementos importantes de su estructura original, como:
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los muros de la nave hasta la zona del crucero,
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la fachada occidental de estilo gótico,
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el muro sur con arquillos ciegos,
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una portada reconstruida con arco apuntado,
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y el arranque de los ábsides románicos, siendo el central el de mayor tamaño.
Un monumento integrado en pleno casco urbano
Los restos del templo se encuentran actualmente integrados dentro de la manzana donde se ubica el Hotel San Polo, construido en 1994 en el entorno de la antigua Puerta de San Pablo de la muralla de Salamanca.
A lo largo de las últimas décadas se han realizado diversas intervenciones para consolidar y estudiar el edificio. En las excavaciones realizadas en los años ochenta se localizaron pavimentos de distintas épocas, restos arqueológicos y varias tumbas, mientras que en 2016 se llevó a cabo una nueva actuación para solucionar problemas de humedad que permitió descubrir dos esculturas de San Pedro y San Pablo en la fachada oeste.
La protección como Bien de Interés Cultural garantiza la conservación de los restos del templo y refuerza su importancia dentro del conjunto patrimonial salmantino, permitiendo seguir investigando y difundiendo la historia de uno de los enclaves medievales más singulares de la ciudad.

