Seis desconocidos tesoros de Salamanca para El Debate, que los turistas suelen pasar por alto

Isabel de la Calle Fernández en el periódico El Debate escribe que Salamanca (capital) es mucho más que Ieronimus, sus dos catedrales, la Casa de las Conchas, San Esteban o la fachada de la Universidad y su famosa rana. La ciudad es Patrimonio de la Humanidad y tiene multitud de rincones y edificios históricos, algunos de ellos no tan conocidos para el visitante, pero igualmente interesantes.

La zona universitaria de la ciudad conocida como ‘de Ciencias’ guarda algunos de estos tesoros desconocidos para una gran parte de los turistas.

El primero de ellos es la Fonda Veracruz. Una casona construida en el siglo XIX, situada en torno a un patio rodeado de soportales y dos escaleras a los lados de la torre donde se encuentra la entrada principal. La Fonda se encuentra enclavada en un antiguo barrio judío, por lo que algunos estudiosos consideraban que la parte de la casona fueron casas judías con el corral delantero.

Hasta la segunda mitad del siglo XX fue una fonda o pensión de estudiantes, más tarde albergó la escuela de hostelería de Salamanca y el actual equipo de Gobierno de la ciudad la ha convertido hace un año escasamente en Centro de Recepción de Visitantes de la ciudad, además de lugar de reunión de asociaciones y sala de muestras.