
La fotografía de hoy es de Carlos Miguel Ramos. Imagen nocturna de la llamada cruz de Aníbal o de los ajusticiados en Salamanca.
El lugar que ocupa hoy el crucero es el solar en que se levantaba la pequeña iglesia de San Gil, ya citada en el capítulo CCCXIII del Fuero de Salamanca, erigida en el territorio de los mozárabes, y derruida en tiempos de Juan I, junto a las casas cercanas, para desembarazar la muralla a efectos defensivos.
El cubo de piedra, sobre el que se asienta la Cruz, recuerda el rollo, patíbulo o cadalso que sobre él se levantaba, para las ejecuciones públicas y para la exposición de las cabezas de los ajusticiados a la contemplación del vecindario, como advertencia sobre la dureza del escarmiento.
Así nos lo indica el barón Jaroslav Lev Rosmithal de Blatna, cuñado del rey de Bohemia, en su Relación de Viaje, de 1467 a su paso por Salamanca camino de Santiago, en que escribe: «en medio de la plaza está la horca, y si algún criado roba, lo cuelgan y lo dejan allí por tres días y al cabo de ellos lo entierran en el cementerio; a los forasteros acostumbran ahorcarlos en otra horca que hay fuera del lugar«.La plaza a la que se refiere es la de San Martín y en 1593 consta que el cantero Juan de Salcedo procedió a asentar la picota del tablado de la plaza, por concierto que hizo con don Francisco Maldonado. Años más tarde, en 1626, Andrés González construyó un nuevo cadalso. La horca pasó luego a la Plaza Mayor, una vez construida ésta.

