«D’Alessandro se está muriendo»
Madrid, 27/04/1975. Atletico de Madrid, 0 Salamanca, 0. En la imagen, D’Alessandro despeja un balón en presencia de Baena y Lean

 

En este mes se cumplen 45 años de un momento crítico para el portero de la Unión Deportiva Salamanca. En enero de 1978, el portero argentino perdió el riñón izquierdo, pero volvió a jugar pese a las furibundas presiones que querían impedírselo.

San Mamés, 1 de enero de 1978, Athletic-Salamanca: Jorge D´Alessandro sufre un rodillazo que le secciona un riñón en dos. El guardameta relata su historia irrepetible: «Me lo extirparon y la Mutualidad me dijo que me daba medio millón de pesetas y me retirara. Quise continuar jugando y la Federación me hizo firmar un escrito en el que yo me hacía responsable de cualquier lesión… Volví a jugar al cabo de tres meses, en los que me entrené mañana y tarde e hice un millón de abdominales, porque en la operación me los partieron… Fui titular otros siete años, hasta 1985».

Tras la finalización del partido, el portero orinó sangre, pero no se le dio mayor importancia. Durante el viaje de regreso a Salamanca, el jugador se fue sintiendo cada vez peor y vomitó un par de veces entre fuertes dolores. Llegó a casa sin apenas poder moverse y poco después, de madrugada, a la carrera, tuvo que ser ingresado. Su mujer descolgó el teléfono y marcó el número del presidente del club. «Mi marido se está muriendo», le despertó. Tenía una hemorragia retroperitoneal por rotura renal con desgarro vascular. El pronóstico derivó en la extirpación final de su riñón izquierdo.

Así lo contaba el diario El País:

Jorge D’Alessandro fue sometido en la mañana de ayer a una nefretomía -extirpación de un riñón- en la residencia sanitaria Virgen de la Vega, de Salamanca. El jugador argentino había sufrido el desgarro total de un riñón durante el encuentro que disputó la UD Salamanca, el domingo, frente al Athletic de Bilbao. D’Alessandro se trasladó a Salamanca en autocar con todos sus compañeros. Durante el viaje sintió progresivos dolores y vómitos que en principio no se relacionaron con él hematoma, que en uno de sus costados se le había advertido en los vestuarios de San Mamés. A las 3,30 de la mañana el gerente de la UD Salamanca acompañó a D’Alessandro a su domicilio. Inmediatamente después la esposa del jugador reclamaba la presencia del masajista del club. A las cuatro, el jugador unionista fue internado en la residencia sanitaria.

Ante la imposibilidad de recuperar el riñón desgarrado, D’Alessandro fue intervenido a las once de la mañana por el equipo del servicio de urología del centro presidido por el doctor Benito Herrero y acompañado por el cirujano y ex presidente del Salamanca, Dámaso Sánchez de Vega.

Aunque los médicos señalan que en este momento sólo les preocupa el estado postoperatorio y que será necesario esperar 72 horas para conocer la evolución del enfermo, se da por seguro que a D’Alessandro se le aconsejará, como mínimo, que abandone la práctica del fútbol, puesto que la falta de un riñón resultaría especialmente peligrosa en un portero, más expuesto que los demás jugadores a golpes en el cuerpo. Sin embargo, todavía bajo los efectos de la anestesia el jugador argentino preguntó si podría alinearse el próximo domingo.

Según Ricardo Rezza, compatriota y compañero de D’Alessandro, este sufrió la lesión en un encontronazo con Dani cuando el guardameta salmantino blocaba sin dificultades un balón. El jugador bilbaíno entró por detrás y con la rodilla levantada a D’Alessandro, que acusó el dolor. La UD Salamanca, no obstante, según el vicepresidente del club, considera fortuito este choque. Por su parte, Dani ha manifestado que no recuerda en qué momento pudo producirse.

D’Alessandro había inaugurado hace diez días un establecimiento de artículos deportivos en el centro de Salamanca y había manifestado que posiblemente se quedaría a vivir en esta ciudad después de su retirada del fútbol.