Los curiosos tesoros que esconde Ieronimus

El recorrido de la visita contiene salas dedicadas a la música, a los dibujos de la construcción de las Catedrales, a la historia del seísmo de Lisboa o panorámicas de 360º sobre los tejados de la ciudad.

La subida a Ieronimus, las Torres de la Catedral, permite descubrir, desde su inauguración el año 2002, uno de los emblemas más representativos de Salamanca. El recorrido por su interior abre la posibilidad de conocer la historia de su construcción, adentrarnos en sus 900 años de arte e historia a través de la exposición permanente que se esconde dentro de las salas del edificio, acceder a algunas de sus maravillas: la Catedral Vieja y su retablo, la terraza de la Torre Mocha, la Torre del Gallo, la Catedral Nueva, la terraza de Anaya, y en lo más alto, el Cuerpo de Campanadas a unos 100 metros de altura.

Actualmente el recorrido está dividido en unas 12 estancias. La primera es la Sala de la Mazmorra donde antiguamente se encontraba la estancia carcelaria. La puerta se abrió en 1614 para permitir el acceso a las torres por parte del personal de la Catedral, quienes la convirtieron en parte de su vivienda. En ella se encuentra ahora la taquilla y una pequeña tienda de regalos de Ieronimus y publicaciones sobre la Catedral. La Estancia del Carcelero, que sirvió para custodiar la mazmorra, conserva elementos arqueológicos de la época medieval. Por otra parte, la Sala del Alcaide está dedicada a la música y en ella se pueden contemplar instrumentos renacentistas y barrocos de la Catedral como una trompeta marina del siglo XVI, un orlo bajo, un oboe barroco o una chirimía contralto, entre otros. Además de partituras y villancicos a los santos reyes, cuyo autor es Tomás de Miciezes (1655-1718), hijo de un músico.

Siguiendo el recorrido, el visitante se topa con la Sala de la Torre Mocha, que acoge las joyas del Archivo de la Catedral y dibujos de los diferentes arquitectos que han intervenido en la construcción y restauraciones de los templos tras el incendio y el seísmo de Lisboa. Además hay cartas de 1737, poemas o un Cristo Pectoral del Cid de madera del siglo XI. En la Sala Alta, las pantallas y un audiovisual muestran el estado en el que se encontraban las estancias antes de la última restauración y de que se abrieran al público como exposición Ieronimus. En el ascenso, se llega a la Sala de la Bóveda, que se encuentra en el corazón de la Torre de las Campanas y en ella hay documentos relacionados con la época de la construcción de la Catedral Vieja (siglos XII-XV). Esta estancia fue reforzada en el siglo XVIII tras el incendio ocasionado por un rayo en 1705 y el terremoto de Lisboa. El seísmo se produjo el 1 de noviembre de 1755 y ocasionó efectos en la ciudad de Salamanca afectando a la cúpula de la Catedral Nueva, al claustro de la Catedral Vieja y a la Torre de las Campanas, pero no hubo que lamentar víctimas.

Otra de las salas destacadas es la del Reloj, con la maquinaria del antiguo reloj de la Torre de la Catedral del siglo XVIII con ruedas, engranajes, poleas y péndulos para mover las manillas.

La visita también permite descubrir la famosa Torre Mocha, la pasarela hacia la Torre del Gallo, la terraza de Anaya, el Triforio de la Catedral Nueva que rodea el interior de la iglesia, el Cuerpo de Campanas y unas espectaculares panorámicas de 360 grados sobre los tejados de la ciudad charra.

Horario

La visita diurna a las Torres de la Catedral de Salamanca es todos los días de la semana de 10:00 a 19:00 horas, con acceso en varios tramos horarios. La visita nocturna es guiada y ambientada con música y luz interpretativa de septiembre hasta diciembre (también 10, 11 y 31 de octubre) los viernes y sábados a las 20:15, 20:30, 22:15 y 22:30 horas. También existe la opción de visitar a la carta especiales donde se puede elegir el día y la hora reservando con antelación en ieronimus@ieronimus.es

Entrada
La entrada individual cuesta 4 euros y la grupal 3,50 euros (mínimo 20 personas). Los niños menores de 10 años acceden de forma gratuita.

Información y fotografías de La Gaceta de Salamanca.

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