Las pozas ocultas del río Águeda para refrescarse este verano

Kilómetros antes de que el Águeda gane ‘cuerpo’ en el pantano de Irureña, este río nos depara alguna que otra sorpresa en la localidad donde nace. Navasfrías es uno de los tesoros mejor guardados de la provincia de Salamanca. Casi escondida en el extremo suroeste, abrazando a la cacereña sierra de Gata y a la portuguesa de la Malcata, Navasfrías es una de las localidades que conforman esa comarca tan singular llamada El Rebollar. Los robles rebollos son los dueños y señores de un entorno privilegiado que posee agradables rutas de senderismo y espacios sorprendentes.

Uno de ellos son las pozas que el río Águeda forma en la antigua Fábrica de la Luz de Navasfrías. Se encuentran a algo más de 4 kilómetros del centro de la localidad. Para llegar hasta ellas hay que tomar el sendero que parte del área recreativa de El Bardal y transita junto al Águeda. Se trata de un camino señalizado con marcas amarillas y blancas correspondientes al sendero de medio recorrido que une Navasfrías con Casillas de Flores. Una pequeña vereda que nace junto al camino principal desciende hasta estas pozas que conforman un paisaje formidable. El río Águeda ha ido horadando la roca granítica creando lo que en geología se denomina marmitas de gigante. Se trata de cavidades erosivas en el cauce del río muy similares a las que se pueden ver en el río Alagón en el paraje de las Ollas de la Sapa en Monleón.

Entre los omnipresentes robles rebollos y algunos ejemplares de vegetación de ribera como fresnos y alisos, las pozas del Águeda en la Fábrica de la Luz dan la posibilidad de refrescarse en estos calurosos días de verano. Las aguas frías y cristalinas del río reposan en las denominadas pesquera de la Fábrica y el pozo Calderón. Pero no solo es un lugar para visitar en la época estival. En primavera, y si las lluvias han sido generosas, las pozas hierven formando cascadas y pequeñas caídas muy fotogénicas.

Junto a las pozas se encuentran las ruinas de la antigua Fábrica de Luz de Navasfrías, que dotaba de suministro eléctrico a la localidad en otros tiempos. De regreso al sendero principal, podemos completar la ruta de senderismo poniendo dirección a El Payo e incluso desviándonos a una apacible zona de baño que posee esta localidad, el Charco del Palo.

De regreso a Navasfrías y para poner la guinda al pastel, nada como relajarse en la fantástica área recreativa de El Bardal, una de las mejores con las que cuenta la provincia de Salamanca. Junto a ella se encuentra la antigua zona de baño de Los Barracones, también en el Águeda. Un enclave formidable que esperemos que en los próximos años se pueda recuperar como piscina natural.

Es una información de La Gaceta de Salamanca.

Fotografía Pablo Montes

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