La piscina natural de Villanueva del Conde

En la provincia de Salamanca no hay excusas para no aplacar las altas temperaturas veraniegas con un chapuzón en plena naturaleza. No hay nada más saludable y refrescantes que recorrer la amplia nómina de zonas de baño con las que cuenta la provincia salmantina. Una forma además de dinamizar las economías locales en tiempos de crisis, nos cuenta La Gaceta de Salamanca.

Una de las piscinas naturales más bellas y singulares de Salamanca se encuentra en la localidad serrana de Villanueva del Conde. Su nombre es el ‘Charco de la cruz’ y se nutre de las frías y cristalinas aguas del arroyo de San Benito. Aunque estamos ante una zona de baño pequeña y con poco espacio para extender la toalla o colocar las sillas, se trata de un enclave bucólico y repleto de encanto. Las rocas graníticas y la vegetación abrigan una piscina digna de la mejor postal para promocionar la Sierra de Francia.

El ‘Charco de la cruz’ se encuentra a algo más de un kilómetro de Villanueva del Conde junto a la carretera que une esta localidad con Garcibuey. Un desvío junto al puente que salva el arroyo de San Benito nos conduce a esta zona de baño. Hay que estar muy atentos porque el camino de acceso simplemente está señalizado con un pequeño panel de madera en el que se puede leer: “piscina natural”. Antes de acceder a la piscina hay un pequeño chiringuito. Un tipo de negocio que debería estar presente en todas las piscinas naturales salmantinas para que también sean fuente de riqueza. Algo que por ejemplo ocurre en todas las zonas de baño del norte de Cáceres y que es el ejemplo a seguir. Promocionar estos pequeños paraísos y no esconderlos para que no acudan los visitantes como todavía se puede escuchar en boca de algunos lugareños.

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