Los tesoros que esconde Alba de Tormes

Que Alba de Tormes es destino ineludible para cualquier viajero ha quedado constatado a lo largo de los años. No en vano, esta población a tan sólo 20 kilómetros de Salamanca siempre ha sido protagonista de la historia, primero por ser origen del ducado más famoso del país, el Ducado de Alba y, en el mismo lugar, por ser lugar donde se alberga el sepulcro de Santa Teresa de Jesús, que falleció aquí. Esa herencia ha quedado grabada en su numerosos y notables monumentos, siete de ellos declarados B.I.C.

Además cuentan con unas guías tanto en el Castillo como en el museo de Alfarería que hacen apreciar cada obra de una forma única. No pueden perderse tampoco la hospitalidad de la comunidad carmelitana, con el padre Miguel Ángel de la Madre de Dios a la cabeza, que tienen verdaderas joyas en sus museos e iglesia.

Alba no sólo ha tenido la suerte de contar con dos personajes ilustres como Fernando Alvárez de Toledo y Santa Teresa de Jesús, sino que cuenta con un patrimonio natural de incalculable valor. Su situación junto al río Tormes le concede un privilegio que ensalza la belleza de sus iglesias, su castillo o sus conventos. Así, al amparo del Tormes se ha creado un conjunto histórico artístico cuyos muros guardan cuadros, esculturas, reliquias, de un valor incalculable.

Pero además, ese entorno de ribera ha dado lugar a diferentes caminos y senderos ideales para los amantes de la bicicleta o para el senderismo de todos los trayectos y gustos. Así cuenta con itinerarios como, el Camino Natural Vía Verde de la Plata o el Camino de las Aceñas. Este y otros caminos también son ideales para los amantes de las aves y la práctica del birdwatching, sin olvidar que estas aguas, son paraíso de pescadores.

CULTURA GASTRONÓMICA

Para los viajeros de la provincia de Salamanca, Alba es de esos lugares donde vuelves una y otra vez. Al patrimonio natural y monumental se une una cultura muy arraigada por el buen comer. Alba se afianza más que nunca como destino gastronómico de la provincia pues conjuga como nadie un paisaje privilegiado con la calidad de sus fogones. Aquí puedes encontrar una variada oferta para todos los gustos, sabores y bolsillos. Platos tradicionales y la mejor de las vanguardias. Ahora que estamos en tiempo de Cuaresma también es momento de poder degustar la impronta que la cocina carmelitana, interpretada de diferentes formas, ha dejado en estas tierras. Esa tradición culinaria también queda patente en sus obradores. Aquí, además de tener una oferta gastronómica envidiable, se elaboran dulces que van, desde las tradicionales torrijas hasta la alta repostería, pasando por el hornazo dulce, producto típico albense.

Y a todo ello se une la multitud de miradores para contemplar el río Tormes que van desde la atalaya del Castillo de los Duques de Alba, al Camino Natural Vía Verde de la Plata o el Parque de El Espolón.

Fotografías de Chris Giriolo

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