Una ruta cercana para toda la familia que conjuga arte y naturaleza

Arte y naturaleza a cada paso. Así es el Camino de las Raíces, una de las rutas más conocidas de la Sierra de Francia y también la mejor excusa para disfrutar de un día de naturaleza “con algo más”. Y es que el sendero que parte de La Alberca (8,5 km) no sólo descubre las huellas de quienes un día habitaron la Sierra de Francia a través de ermitas, cruceros y majadas, sino que también muestra las intervenciones de seis artistas contemporáneos.

Sin ninguna dificultad técnica ni apenas desniveles, la ruta sale de la calle Fuente Indiano para adentrarse en un camino circular señalizado de principio a fin. La primera sorpresa, apenas unos minutos después de comenzar a andar, llega con los tres prismas de metal de Begoña Pérez en mitad de un robledal. Esta particular mezcla entre vanguardia y naturaleza será una constante a lo largo del camino, que continúa entre huertas y campos casi devorados por el musgo y la maleza.

La siguiente huella de la vida serrana llega poco después de cruzar la carretera a Mogarraz, donde Lucía Loren ha intervenido una antigua majada para guardar el ganado. Esta “majá” conecta con otros dos de los lugares más espirituales del camino, como son la ermita de Nuestra Señora de Majadas Viejas, y el pequeño cerro de piedras coronado con una cruz donde, según cuenta la leyenda, apareció la Virgen que escondió el rey Don Rodrigo y que encontró un vecino de Monforte.

La ruta continúa atravesando las “Hojas de Roble” de chapa de Iraida Cano hasta llegar a la laguna de San Marcos, justo al lado de otra antigua ermita abandonada en 1800 de la que solo quedan cuatro paredes. La sorpresa está en su interior con el “Asteroide” de Fernando Casás, que rompe con la armonía de este lugar mágico, que además cuenta con unas bonitas vistas de la Peña de Francia.

El camino sigue rodeando la laguna y atraviesa un denso robledal de hojas secas en esta época del año. Casi sin querer, llega el “Panal” de Carlos Beltrán y su homenaje a los colmeneros. Justo al lado, y casi oculto, un desvío conduce hasta una pequeña y antigua fuente. Ya en la recta final, Fernando Pérez recrea la sombra de un gran árbol a través de ramificaciones de piedra dibujadas en la tierra. Una última parada antes de llegar al área recreativa “Fuente Castaño” donde coger fuerzas para enfilar los últimos metros hasta La Alberca.

Recorrido: Circular, 8,5 kilómetros, con un nivel fácil.

La Gaceta de Salamanca

 

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