Arte rural en Castellanos de Villiquera

Edificios en decadencia, abandonados o no pero sin duda poco frecuentados que reviven gracias a la chispa y al colorido del arte urbano que al ser llevado a los pueblos se convierte en arte rural. Un arte que refleja escenas de la vida cotidiana, tradiciones perdidas y costumbres de los antiguos habitantes que encuentran en las viejas tapias, en los corroídos depósitos de agua o en las solemnes Casas Consistoriales su voz perdida, la voz rotunda de la memoria.

No hace mucho que el arte rural llegó a las pueblos de la provincia de Salamanca para quedarse, con la firme intención de convertirse en recurso turístico y revertir la situación de progresivo abandono de las distintas comarcas salmantinas. Aunque en muchos casos el impulso llegó a través de concursos que reúnen en los municipios a artistas llegados de diferentes puntos de la Península o del extranjero que plasman su arte de forma libre —como en el caso de VegArte, PereñArte o Grafittibuey— existe otra iniciativa que pretende unificar a varios pueblos a través de sus pinturas murales y que tienen como nexo no sólo la temática sino también la mano que imprime el color en sus edificios y muros.

Ya con nombre propio, el “Villiquera Arte Rural” ha dejado su impronta en el Ayuntamiento de Castellanos de Villiquera, en las marquesinas o en las tapias del campo de fútbol, entre otros lugares emblemáticos que se han convertido en los últimos tres años en gigantescos lienzos. Las tareas del campo, el deporte relacionado con los jóvenes y el camino de Santiago son las temáticas predominantes en este proyecto que ya ha dado los pasos necesarios para su consolidación.

Castellanos de Villiquera ha puesto en marcha una ruta de una hora para conocer el pueblo a través del arte rural y que coincide en parte con el tramo urbano del Camino de Santiago. Una ruta para hacer en familia que además cuenta con códigos QR para profundizar en la historia de los murales y que también puede hacerse de noche ya que las pinturas tienen iluminación nocturna única en España para poder contemplar las escenas más cotidianas del pueblo con distintas intensidades y perspectivas.

Daniel Martín también ha dejado su impronta en otros pueblos como Tirados de la Vega, Aldeanueva de Figueroa, Arcediano, Carbajosa, Aldearrodrigo o Valverdón, localidades que también divisan su unión en un futuro próximo a través de una ruta de murales que se convierta en un auténtico reclamo turístico en la provincia y que además sirva como salvaguarda de los valores, costumbres y tradiciones de municipios que, de otra forma, perecerían con el olvido como si nunca hubieran llegado a existir.

Como en el caso de Aldeanueva de Figueroa que gracias a las manos de este “artista rural” ha convertido la pintura en memoria con un gran mural que refleja un antigua lucha ya perdida que se practicaba en el pueblo —variante de la Lucha Leonesa— y que se ejecutaba después de la cosecha. Una tradición que ha conseguido perdurar gracias a un nuevo vocero que también rema a favor del municipio, el arte.

También en Valverdón la explosión de color ha ocupado las calles con emblemáticas escenas y paisajes ocupando también lugares emblemáticos del municipio. El frontón, el pabellón de deportes, la sede de la peña de los jóvenes y el paso bajo la carretera de Ledesma también se han convertido en lienzos para proyectar imágenes como el monumento a Cristóbal Colón, las secuoyas centenarias de la Hacienda Zorita, el bosque de la ribera o la Fiesta de San Juan con su hoguera y los vecinos en torno a las llamas purificadoras. Casi 500 m2 de arte urbano vinculado a las tradiciones y a los símbolos del municipio.

Un caso curioso es el de Tirados de la Vega, pedanía de Vega de Tirados que cuenta con su propio certamen, VegArte, que difiere de esta iniciativa ya que no sale de la mano del mismo artista. El año pasado la pedanía —que suma unos cinco habitantes en invierno— inauguraba su primer mural con motivos agrícolas y hace unas semanas hacía público el segundo al que se sumaba la intención del responsable de las pinturas de continuar proyectando arte en el pueblo, algo curioso ya que, de ser así, Tirados de la Vega se convertiría en el municipio salmantino con tantos murales como vecinos.

A la luz de los focos o a plena luz del día, en familia o en solitario, con conocimientos de arte o sin ellos pero siempre, siempre, con ganas de acercarse a las tradiciones y a las memoria de los pueblos de Salamanca, conociendo sus rincones y su historia a través de una técnica nacida del arte callejero que comenzó plasmándose con sprays y que ya adquirido la categoría de arte con mayúsculas. Un arte que hace del entorno más rural y despoblado su medio de expresión.

El artista

Nacido en Salamanca capital y más concretamente en el barrio Garrido, Daniel Martín —que estudió en la Escuela de Arte Escultura y Diseño Gráfico— lleva más de 15 años plasmando su arte a lo largo y ancho de la ciudad. Su trayectoria en el entorno rural comenzó en Palacios del Arzobispo y desde entonces no ha parado: “En este proyecto rural sabía que tenía que cambiar mi registro, adaptarme a lo que son los pueblos porque dentro de lo que tiene de particular cada artista, es importante saber adaptarse al lugar”.

Así ha sido y a lo largo de estos años Daniel Martín ha sabido respetar y reflejar la memoria y tradiciones de los pueblos en sus pinturas dejando sólo una pequeña impronta de su arte en cada mural: “Todos tienen algo en común ya que intento dejar mi estilo, una serie de formas abstractas que siempre hago y que son el nexo de todo”.

Estilos pictóricos aparte, Daniel tiene claro el objetivo del proyecto: “La gente mayor debe seguir contando historias pero también es bueno llegar al pueblo y verlas para que nadie las olvide”.

Concurso

‘Trabajo y Tierra’, ha sido el mural elegido por los visitantes como el más bonito de los once repartidos por el pueblo dentro del proyecto de arte rural ‘Viart’, puesto en marcha por el Ayuntamiento desde el mes de junio.

La imagen de un labrador inmerso en su tarea del campo ha sido el que los votantes han elegido como favorito con 1.112 votos y ha hecho que Ramón Santos haya sido el ganador del ordenador portátil que se sorteaba. El segundo más votado ha sido el mural ‘Memoria’, con 952 apoyos; seguido con 911 votos de ‘Campesinos’, que decora la fachada del Consistorio; y el cuarto es el llamado ‘Camino de Santiago’, que cubre el depósito de agua, con 825.

“Estamos contentos con el resultado porque nos indica que más de 4.000 personas han acudido a la localidad y han elegido su favorito, puesto que no se podía votar más que una vez. Son visitantes que probablemente sin este atractivo no hubieran pasado por el municipio y para los pueblos pequeños como el nuestro también es importante la cultura a través de la que queremos reactivar la economía”, señala el alcalde, Santiago Castañeda.

Seguir adelante con esta apuesta por la promoción turística de la localidad es la intención con la que se trabaja desde el Consistorio con el objetivo de que en años venideros continúen llegando personas, tanto de municipios cercanos como viajeros que recorren el Camino de Santiago que pasa por la localidad, interesadas en conocer esta apuesta cultural y artística en la que ha trabajado el muralista Daniel Martín.

Artículo de la Gaceta de Salamanca.

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