Un cachorro en casa. La importancia de la socialización (I)

La socialización es una de las primeras etapas del aprendizaje de nuestro cachorro. Se trabaja basándonos en la exposición gradual y controlada del cachorro a nuevas situaciones para que vaya aprendiendo a superarlas satisfactoriamente, de forma que desarrolle mecanismos para enfrentarse a este tipo de situaciones el resto de su vida, sin que estas lo bloqueen o desarrolle inseguridades y miedos que terminen desembocando en problemas de comportamiento.

El objetivo de una buena socialización es habituar al cachorro al mundo en el que vive, sonidos, texturas de suelo, olores, alturas, animales, personas, etc. Todo aquello a lo que un perro debe enfrentarse a lo largo de su vida, el resultado de estas primeras lecciones pueden guiarle durante el resto de su vida, sobre todo y desgraciadamente si éstas conllevan una mala experiencia o una experiencia traumática para el cachorro, no las olvidará.

Para entender mejor a nuestro cachorro, debemos saber cómo se desarrollan sus sentidos, para poder irlos trabajando. Hay 4 etapas fundamentales en su desarrollo:

  • Primera etapa: de 0 a 21 días, los cachorros sólo tienen sensaciones táctiles y térmicas, únicamente buscan calor y comida. Si lo has adquirido de un criador éste debe de empezar durante este periodo a trabajar la presencia humana.
  • Segunda etapa: de los 21 a los 49 días, durante estos días todos los sentidos del cachorro se van despertando: vista, oído, tacto hasta hacerse completamente operativos, por lo que el entorno ya empieza a afectarles. La madre sigue siendo vital para ellos, será a través de la que empiecen a ver el mundo. Es la etapa en la que comenzamos la socialización. Este trabajo aún depende del criador, empezar con ruidos, presentarles objetos, juguetes, estimularlos…
  • Tercera etapa: de los 50 a los 84 días, este es el mejor periodo para llevar el cachorro a casa y empezar nuestro trabajo como guías. Ahora comenzaremos a socializar a nuestro cachorro, a acostumbrarlo a su nuevo hogar y sus miembros, a sacarlo a la calle de forma progresiva y controlada. En nuestros cursos de cachorros recomendamos sacarlos a la calle desde el primer día que llega a casa, primero en una mochila y después poniéndolo en el suelo durante cortos periodos de tiempo y en lugares seguros (nunca en un parque de perros o en lugares frecuentados por ellos) como una calle peatonal y preparamos un programa de habituación y socialización, ruidos, superficies, ambientes, etc.
  • Cuarta etapa: de los 84 a los 112 días, el desarrollo mental y emocional del cachorro se forma en esta etapa, momento en el que potenciaremos los aspectos genéticos que queremos según su raza(s). Y comenzaremos el adiestramiento fomentando la confianza y la autosuficiencia, continuando con la socialización.

En el próximo artículo abordaremos los detalles que trabajar en la socialización de nuestro cachorro, y las bases para crear un programa de socialización.

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