El Pozo de los Humos comienza a recuperar su típica imagen

Las primeras lluvias del otoño han conseguido aumentar el caudal de agua del río Uces en el corazón del Parque Natural Arribes del Duero durante la larga sequía veraniega, lluvias con las que el Pozo de los Humos comienza a recuperar su espectacular imagen.

Dentro de poco veremos cómo miles de litros de agua por segundo se desploman desde más de cien metros de altura hasta la poza, haciendo subir ese “humo” de diminutas gotas de agua que dan nombre a la singular formación geológica de Las Arribes.

Si queremos acercarnos a visitarlo, hay que ir hasta la localidad de Masueco, junto a la carretera que comunica el pueblo con Vitigudino y a los pies de la iglesia parroquial surge el camino que lleva directo hasta el estacionamiento habilitado a apenas unos centenares de metros de los miradores habilitados justo encima de la caída de agua, pudiendo observar muy de cerca y con las debidas precauciones y cumpliendo las medidas de seguridad, el espectáculo fluvial.

Justo enfrente del Pozo de los Humos se sitúa el mirador de Pereña de la Ribera, al que se puede acceder en vehículo hasta el último tramo, una senda peatonal que coloca al visitante ante la espectacularidad de la propia caída de agua como del encajonamiento del río Uces camino de su ya pronta desembocadura en el río Duero.

Algo menos de 100 kilómetros, por la carreteras de Vitigudino y de Aldeadávila, separan Salamanca capital de los dos municipios arribeños.

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